Más de lo esperado. Esa parecía ser ayer la respuesta más frecuente entre quienes viven del turismo en las sierras cordobesas, ante la consulta respecto del movimiento de visitantes para Semana Santa.


El “finde” más largo del año, con cinco días feriados (para los que pudieron incluir el jueves), generó un intenso movimiento turístico en todo el país. Pero en Córdoba sorprendió: muchas localidades se vieron colmadas en su capacidad de alojamiento y varias debieron derivar visitantes hacia otras.

No hay recuerdo reciente de una situación similar para Semana Santa. “Aunque siempre esta fecha fue de buen movimiento para Córdoba, que haya sido de cinco días seguidos esta vez parece haber influido para sumar más gente”, razonó Alejandro Moroni, empresario carlospacense y directivo de la Asociación Hotelera y Gastronómica de Córdoba.